Relatos, Poesias y Pins X SieteUno

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viernes, 2 de diciembre de 2016

PERDIENDO POR GOLEADA



             Y allí, tumbada en la cama y con ambas muñecas sujetas por cinta de color rojo, estaba ella, se movía nerviosa, temblorosa tal vez...!!! por experimentar su primera " sesión continua sumisa", se lo propuse hacía unos días, al principio no le gustó la idea, pero finalmente accedió.
             Me subí a la cama, de pie y a sus pies, y no tuve mas remedio que pararme por unos instantes y recrearme con mi mirada tal absoluta belleza.
Cuarenta y un años, un cuerpo espectacular, mujer entrada en carnes, (nada de gym, y dietas milagros, donde solo tocas hueso), sus casi 1.70 cm de altura, le proporcionaban curvas y mas curvas, pelirroja, y una sonrisa muy provocativa a cada instante.
             Unas piernas, infinitas como autopistas, que recorrí paso a paso, cada centímetro de ellas, con mis expertas manos y con una suave y cosquilleante pluma, llegando hasta el peaje prohibido para muchos, y solo abierto para mí, completamente rasurado, me entretuve deleitándome, lamiendo, succionando, saboreando su húmedo y jugoso triangulo prohibido,- mientras ella, daba culazos de placer -, el cabezal de la cama tocaba la pared en repetidas ocasiones, con cada lametón mío, un impulso suyo retorciéndose, sus manos atadas al cabezal se abrían y cerraban con tanta energía, intentando fajarse de dichas ataduras.
             Seguí subiendo, bese repetidamente su ombligo, llegando a sus voluminosos y esbeltos pechos, de los cuales como dos montañas con pico asentado me llevaban a sus dos pezones.
Excitados, pidiendo guerra, pasé mis dedos dibujando círculos en sus areolas, acabando con leves pellizcos en sus pezones, a lo cual ella esgrimía un leve sollozo de satisfacción, fue turno de mi lengua experta, chupe, lamí, succione e incluso mordisqueé sus pezones, a cada lameton su culo seguía saltando, a cada chupeton, sentía, escuchaba su acelerada respiracion, a cada mordisco un grito de placer. - me dijo que quería que me corriese en sus pechos -.
             Acto seguido, puse mi enorme miembro erecto, duro como una estaca, entre medio de sus pechos, sujetándolo entre ellos con mis manos y iniciando una frenética lucha de subidas y bajadas, por cada subida ella sacaba su lengua y un lameton llegaba a la punta de mi glande, por cada bajada podía meter mis dedos dentro de su vagina, lubricada en exceso por la excitación, después de una corta pero intensa subidas y bajadas por sus pechos, llegue al cenit, expulsando entre ellos, mi lluviosa alegría, las dos primeras hondonadas llegaron a su rostro, el cual reacciono con una leve sorpresa y satisfacción en su comisura, una algarabía de gritos y susurros de placer lleno la estancia.
             Seguí disfrutando de tal maravilloso momento, cuando subiendo la mirada, y limpiándole mis jugos, note que ella buscaba la mía, y encontrándose por un instante, un escalofrió me recorrió toda la espalda, pensando que la tenia a mi merced, la tentación de tenerla atada de poder hacer lo que yo quisiera me llenaba de satisfacción, y mas aún cuando me aproxime nuevamente a ella y le vende los ojos.
             Entonces y solo entonces podía empezar a experimentar dicha sumisión, lo que pasó luego, eso lo contare en otra ocasión, solo os diré que la sesión duro toda la noche, hasta los primeros rayos de sol de la mañana, y un dato y un marcador, jugaba en casa y perdí por goleada, pero son unas de esas goleadas que no te importa encajar, estarán conmigo ¿no?, resultado final YO 4 -- ELLA 7.



@asmuertoSieteuno71

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