Relatos, Poesias y Pins X SieteUno

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sábado, 28 de enero de 2017

NOCHE DE PIJAMAS

               Tengo 44 años me considero una mujer liberal e independiente dicho lo cual no me escondo en decir que mi tendencia sexual es el sexo femenino y por lo tanto lo digo libremente que soy lesbiana reconocida, actualmente tengo pareja estable y estoy muy feliz con ella.
               Pero todo tiene un principio y todo un porqué, pues a continuación os relatare que hecho me marcó en mi juventud para declinarme hacia la homosexualidad y entenderéis un poco mejor mi punto de vista.
               Desde que tengo uso de razón siempre me han gustado los chicos, en mi pubertad y cuando descubrí la masturbación a la temprana edad de los 12 años, gracias a mi hermana mayor, pues un día la pille masturbándose con un pepino y le dije que me contaba que hacia o se lo diría a nuestros padres, pues lo dicho cuando me masturbaba siempre pensaba en hombres y en sus grandes pollas como me penetraban y se corrían en mi.
               El día que todo cambio mi forma de enfocar mi tendencia sexual y desviarse, fue el viernes de todos los santos, tenia 17 años y ese viernes habíamos quedado Ana, Maria, Rosa y yo en casa de Yolanda, a pasar la noche en una "noche de pijamas" que se dice ahora.
               Todas teníamos la misma edad y eramos amigas desde primaria y seguíamos todas estudiando, nuestros padres todos eran cofrades de una hermandad de semana santa, y ese viernes santo estaríamos solas las 5 junto a la hermana mayor de Yolanda, Irene, dos años mayor que nosotras y sin novio reconocido, puesto que la cofradía de nuestros padres salia en procesión de madrugada.
               Estuvimos cenando con los padres de Yolanda y una vez que se marcharon y recogida la cocina, nos pusimos a ver una película que habíamos alquilado, finalizada la película y puestas todas el pijama y lavado de dientes, no reunimos en la habitación de su hermana Irene, que era la mas grande, habían juntado las dos camas que tenia la habitación y sacado la cama nido de debajo de una de ellas, allí dormiríamos tres y las otras tres en la habitación de Yolanda, nos sentamos todas en circulo alrededor de la cama para charlar un poco antes de acostarnos.
               Pronto salio en tema de chicos, pensamientos y demás sueños que teníamos cada una, cuando le toco el turno a la hermana de Yolanda, ella dijo que lo que le gustaria tener sexo con chicas, que entre chicas nunca habría problemas y eran mas comprensivas que los tíos, que se había comprado un consolador y se masturbaba pensando en mujeres.
Rebuscando en el cajón de la mesita saco un dildo de tamaño considerable de silicona, con forma perfecta de un pene de hombre(tenia en relieve hasta las venas) y ofreciéndonos dicho aparato todas nos quedamos con la boca abierta por la revelación y por ver nuestro primer consolador, algunas como máximo nos habíamos masturbado con los dedos o con hortalizas como pepinos o zanahorias.
               Ana, no tardo en cogerlo y poner su mano alrededor del aparato y hacer el movimiento de masturbarlo, las demás no reímos del acto, Irene lo volvió a coger y con un " Qué? habéis visto alguna vez, tamaña polla en verdad, me encanta introducirmelo, me cabe entero" -dijo-, todas nos quedamos asombradas a decirnos que le cabía pedazo aparato entero en su entrepierna, " venga no me lo creo, que tienes tu ahí abajo, el hangar de un boieng747 - exclamo su hermana - "que pasa que no te lo crees?, una vez bien mojado me entra enterito, que te apuestas? quieres verlo?" dijo.
              Maria y Rosa saltaron al unisono con un " venga si, eso es imposible que te entre entero" - dijo Maria - "cuanto mide eso? por lo menos 25 centímetros, no?" - comento Rosa - Yolanda se levanto de la cama y fue al escritorio y rebuscando en una caja de esas de costura, volvió con una cinta métrica de sastre, cogió el dildo y lo midió, " 33 CENTÍMETROS, joder, hermana venga como te va a caber eso en el chichi, yo tampoco me lo creo " - jaleo, gritando los centímetros del vibrador.
               " Nos apostamos algo, venga que queréis apostar?," pregunto Irene con cara de perversión y nuevamente con el aparato en la mano y dando golpecitos en la cama con el consolador, todas nos quedamos un poco sin saber que decir y mirándonos unas a las otras, las cinco teníamos ganas de ver si era verdad tal hazaña, pero supongo que por vergüenza y por que no decirlo por pipiolas, no nos atrevimos a decir absolutamente nada, al ver que no echábamos apuesta alguna Irene soltó, que ella tenia una que le gustaria plantear, y ni corta ni perezosa nos dijo, " una vez que este en condiciones, que lo tenga bien lubricado, para eso os tenéis que quitar las cinco los pijamas y quedaos en bolas y masturbaros delante mía, para crearme ambiente, una vez veáis que he ganado la apuesta me tenéis que dar un beso con lengua, todas menos mi hermana, ella se lo tiene que dar a Natalia, (refiriéndose a mi), que os atrevéis?.
               Todas no quedamos con dicha propuesta un poco sorprendidas, y Maria fue la primera en decir " que de acuerdo venga, juguemos", y quitándose la parte de arriba del pijama dejó al descubierto sus enormes pechos, Ana fue la siguiente y así cada una de mis amigas se quedaron completamente desnudas, y invitándome con los ojos y haciendo un gesto con la mano Yolanda me invito a quitarme el pijama, no me atreví y negué con la cabeza, " bueno es igual por que una lo haga, no pasa nada, que mire " - dijo Irene - me levante de la cama y me fui a la otra, mientras Irene ya también desnuda, se espatarro y invito a las demás a que empezaran a masturbarse, ella empezó a jugar con el consolador a meterselo en la boca, a chuparlo, a sacarlo, mientras mis amigas empezaron tímidamente a observar a Irene, a tocarse los pechos a pasarse los dedos por sus pezones, bajando sus dedos y tocándose sus sexos, yo me quede inmóvil observando la escena, conforme mis amigas se introducían sus dedos en sus cavidades, yo empecé a calentarme también, pero por vergüenza seguía apartada de la escena lésbica que se acababa de montar.
                Después de unos minutos de lujuria por parte de todas menos yo, Irene bajo el dildo a su entrepierna, se introdujo antes un dedo para comprobar dicha dilatación, y una vez cercionada que a si era, empezó a introducirse el vibrador, al principio le entraba con dificultad, lo entro y saco repetidamente, para lubricarlo completamente y finalmente vimos con estupor como realmente se introdujo totalmente el aparato en ella.
                Las demás a ver la escena intensificaron su ajetreo de sus manos en sus vaginas, en la habitación se empezaron a escuchar, gemidos, gritos de placer, y simultáneamente una tras otra las cuatro llegaron al clímax, yo estaba con el libido a tope, me incorpore y llegue a Irene, no me pregunten por que lo hice, pero, le saque el vibrador de su sexo, y metiéndomelo. la punta en la boca lo chupe, mire a Irene a los ojos, tenia una mirada de lujuria y grito de placer al comprobar el primer lenguetazo, el primer lameton que le di a su vagina, las demás se sorprendieron y al ver lo que estaba haciendo empezaron otra vez a masturbarse, pero esta vez unas con otras se besaron, empezaron a tocar los pechos, a lamer los pezones unas a otras, a introducir dedos en sexos opuestos, Irene me dio la media vuelta me bajo el pijama y acabemos practicando un 69, llegando mutuamente al orgasmo, no tardaron las demás en volverse a ir todas otra vez, gritos, gemidos en toda la habitación en esa noche del viernes Santo.
               Fue la primera vez para mi y supongo que para mis amigas que practiquemos sexo en grupo y con el mismo sexo (valga la redundancia), esa fue mi primera experiencia con chicas, luego tuve con hombres, pero finalmente y después de comparar, opte por la opción que mas me gustaba, que eran las mujeres, ese fue mi punto de inflexión y mi decantamiento por la homosexualidad femenina.-

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