...tenia esos labios tan apetitosos,
esos labios tan largamente esperados,
tan repetidamente soñados,
que cuando tuve la mas mínima
oportunidad de volver a tenerlos
entre mi boca, de saborearlos,
de sentir el roce de su barba en
mi piel, su lengua junto a la mía,
entrelazándose una con otra,
repartiendo mutuamente nuestros
fluidos, no dudé en acabar el beso
mordiéndole ese labio inferior tan
carnoso, a su vez que él me ponía
sus expertas manos por debajo
de mi falda y apretaba mis nalgas
hacia él, sintiendo al simple contacto
su enorme miembro ya erecto debajo
de su pantalón, seguidamente note
como sus dedos hábiles se introducían
por mi tanga hacia la comisura de mi
vagina y precisamente en ese mismo
instante sentí como un borbotón se
depositaba en mi tanga, tenia el libido
en su máximo esplendor, solo con
recordar nuevamente como seria
tenerle otra vez dentro de mi....

No hay comentarios:
Publicar un comentario