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Después de más de media vida con Nacho, estábamos atravesando un pequeño bache en nuestra relaciones de cama, ambos estábamos de acuerdo que necesitábamos alicientes, estimulantes, sensaciones nuevas en lo referente al sexo, la monotonía asaltaba nuestra cama con bastante asiduidad, y era cuestión de empezar a replantearse algo, el que? no lo sabíamos, pero algo diferente.
Después de más de media vida con Nacho, estábamos atravesando un pequeño bache en nuestra relaciones de cama, ambos estábamos de acuerdo que necesitábamos alicientes, estimulantes, sensaciones nuevas en lo referente al sexo, la monotonía asaltaba nuestra cama con bastante asiduidad, y era cuestión de empezar a replantearse algo, el que? no lo sabíamos, pero algo diferente.
No pasaron si unos días, cuando Nacho después cenar y de acostar a los peques me llamó que fuera rápido al comedor, que me quería enseñar una cosa, y haciéndome un gesto con la cabeza indicándome la pantalla del televisor, a su vez que me decía - "Que te parecería que te follase otro tío mientras estás viendo que me come la polla la mujer del que te esta follando", tenia puesto el canal erótico del Satélite y estaban dando un anuncio de un local de intercambios de pareja.
-"Tú estas loco"-, fue lo primero que solté y me vino a la cabeza, como se le podría ocurrir semejante estupidez, no iba a dejar bajo ningún concepto que mi hombre se trajinara a otra y mucho menos delante mía, le dije con un "No" rotundo, al cual él, con un "tranquila nena, no hace falta que me contestes enseguida, tu piénsalo y ya hablaremos".
Me pase casi toda la noche dándole vueltas a la absurda idea de Nacho y apenas pude dormir, con el simple hecho de pensar que una mujer tocara a mi hombre.
Ya avanzada la noche y una vez repasada la idea por mi cabeza, la duda me empezó a rondar, en un principio solo pensaba en él, pero claro yo estaría con otro hombre, que me lo estaría haciendo delante de Nacho y sinceramente, simplemente en pensar y ponerme en situación, empece a excitarme mas de la cuenta y no me digan como acabe con mis manos dentro de mi tanga, me masturbé silenciosamente hasta llegar al clímax sin que Nacho se diese cuenta, pensando en dicha situación.
Ya avanzada la noche y una vez repasada la idea por mi cabeza, la duda me empezó a rondar, en un principio solo pensaba en él, pero claro yo estaría con otro hombre, que me lo estaría haciendo delante de Nacho y sinceramente, simplemente en pensar y ponerme en situación, empece a excitarme mas de la cuenta y no me digan como acabe con mis manos dentro de mi tanga, me masturbé silenciosamente hasta llegar al clímax sin que Nacho se diese cuenta, pensando en dicha situación.
Al día siguiente, y después de llevar a los peques al cole, lo llamé al trabajo, y le dije que sobre la idea de la otra noche que de acuerdo, se puso muy contento de que considerase la propuesta y me dijo que cuando llegase a casa acabaríamos de concretar el tema.
Al final decidimos que seria el viernes, que dejaríamos los niños a dormir en casa de sus padres, e iríamos a cenar fuera y a un local de estos que estaba en el otro pueblo, según pudimos ver por Internet.
La cena estuvo amena, fuimos a un sitio de esos donde ademas de cena había espectáculo, llegaba el momento de pagar y finalmente decidir si íbamos o no a ese sitio, me miro a los ojos y con una sonrisa por mi parte, no nos vasto decir nada más, pusimos rumbo a local en cuestión.
Al llegar y entrar, estaba un poco nerviosa, no sabia si realmente llegaría hasta el final o por lo contrario me echaría atrás. Fuimos a la barra y pedimos unas consumiciones, mis ojos daban vueltas y vueltas por todo el local, observando a cada pareja mirando desconfiada y por que no decirlo con resquemor.
Al llegar y entrar, estaba un poco nerviosa, no sabia si realmente llegaría hasta el final o por lo contrario me echaría atrás. Fuimos a la barra y pedimos unas consumiciones, mis ojos daban vueltas y vueltas por todo el local, observando a cada pareja mirando desconfiada y por que no decirlo con resquemor.
Nacho me dijo que había un hombre al final de la barra que no paraba de mirar hacia nosotros, yo dirigí la mirada hacia esa parte del local y vi que una pareja se aproximaba, tendrían casi la misma edad que nosotros, parecían un poco mas jóvenes, él era moreno, pelo en melena, alto y delgado, ella pelirroja una melena hasta la cintura, ojos claros y unos pechos enormes. Con un saludo nos presentemos los cuatro, rompiendo el hielo, nos dijeron que nos veían nerviosos, que si era la primera vez, asentimos con la cabeza, nos dijeron que nos habían estado observando desde nuestra entrada al local y que les gustaria hacerlo con nosotros.
Yo mire a Nacho y me sonroje, ella al ver mi aptitud, me cogió de la mano y me dijo que si no me gustaba hacerlo en los reservados podíamos ir a un sitio mas intimo y nos propuso la casa de ellos.
Al cabo de unos segundos y de mutuo acuerdo decidimos aceptar la propuesta de la pareja que acabábamos de conocer.
Yo mire a Nacho y me sonroje, ella al ver mi aptitud, me cogió de la mano y me dijo que si no me gustaba hacerlo en los reservados podíamos ir a un sitio mas intimo y nos propuso la casa de ellos.
Al cabo de unos segundos y de mutuo acuerdo decidimos aceptar la propuesta de la pareja que acabábamos de conocer.
En el transcurso del trayecto a su casa, íbamos detrás con nuestro coche, Nacho me comento que si estaba segura, que aún estábamos a tiempo de echarnos atrás, lo cual le conteste que sí, que quería hacerlo.
Una vez sentados en el sofá del comedor de la casa, nos ofrecieron algo de beber y mientras charlábamos y nos conocíamos un poco mas, vi que ella se había sentado junto a Nacho y no paraba de mirarlo, él se había quedado en mangas de camisa y dejaba al descubierto una pechera bien poblada.
Estábamos con una charla distendida y amena, cuando vi que ella empezaba a pasar repetidamente su mano por la pierna de Nacho, la pareja de ella se dio cuenta de la situación y se me aproximo al oído - " te gustaria ver como Sara -así se llamaba ella - le empieza a tocar la entrepierna y a sacarle la polla de la bragueta a tu marido y se la introduce en la boca"- me comento - mientras empezaba a besarme la oreja bajando despacio por el cuello.
El simple echo del comentario hizo que me excitara, y más cuando vi que Sara ya le había metido mano al paquete de mi marido, y sacado su miembro, aun flácido, Nacho no paraba de mirarme a mí, como sorprendido y a la vez que veía como su miembro se ponía por momentos firme y erecto.
El simple echo del comentario hizo que me excitara, y más cuando vi que Sara ya le había metido mano al paquete de mi marido, y sacado su miembro, aun flácido, Nacho no paraba de mirarme a mí, como sorprendido y a la vez que veía como su miembro se ponía por momentos firme y erecto.
En el preciso instante que Nico (así se llamaba él) metió su mano por debajo de mi falda y llegando a mi entrepierna paso repetidamente su dedo por la comisura de mi vagina, soltando un gemido de placer al contacto con sus yemas, me cogió de la mano, ya se había desabrochado el pantalón y metió mi mano por debajo de su bóxer, yo al notar su verga, al sentir en mis manos el pene de otro hombre que no fuera el de Nacho, junto la estimulación que estaba siendo dada en mi sexo por los dedos de Nico, no me importo ver como Sara ya le estaba haciendo una felación a mi marido, el cual y con los ojos cerrados se notaba su disfrute.
Me acerque a los bóxer de Nico y se los bajé, dejando al descubierto una mas que considerable verga, lo primero que hice fue comparar el tamaño con la de mi marido, y vi que él la estaba mirando, supongo que pensando lo mismo que yo, me la metí en mi boca, empece a chupársela, mientras el me seguía tocando mi vagina, aparto el tanga y chupándose un dedo me lo metió seguidamente en mi, notando lo mojado que lo tenia.
Yo deje de mirar la acciones de Nacho y lo que estaba haciendo con la tetona y centrarme en mi felación, estaba en ello cuando note que Nacho se había levantado y aproximado a nosotros, y empezó a tocarme a mi también, ella se había arrodillado y cogió la verga de su pareja, me la quito de la boca y se la introdujo en la suya, seguidamente la saco y me la volvió a ofrecer, un juego de en tu boca en la mía empezó mientras Nacho de rodillas y a espaldas de nosotras nos estaba introduciendo sus dedos en nuestras respectivas vaginas.
Una cosa era el intercambio de parejas y otra muy distinta fue cuando Sara empezó a comerme la boca, al principio me quede un poco cortada girándome y mirando a Nacho el cual tenia una mirada de lujuria de estar pasándolo de muerte, y al ver su mirada decidí seguir con el juego, la lengua de Sara se entremezclo con la mía, intercambiamos salivas, y cual fue mi sorpresa cuando note, que la mano que me estaba tocando mi sexo era la de ella, me levanto y me tumbo en el sofá y tanto Sara con Nico empezaron los dos a comerme el coño, aquello me pareció gloria, más aun cuando vi que Nacho había enculado a Sara y se la estaba trajinando, mientras me comían mi vagina tanto ella como su pareja.
Nacho estaba super excitado, y veía que, o se controlaba o de lo contrario se corría enseguida, seguía con un ritmo frenético, y efectivamente no tardo en gemir y llegar al clímax.
Sentado en el sofá de enfrente de nosotros nos observaba relajado como ahora Sara se había tumbado en el sofá y Nico me había puesto a cuatro patas encima de ella y con mi sexo en su boca, me penetro a la vez que ella me lamia el clítoris, y masajeaba los testículos de su marido, aquello era demasiado para mí, Nico me inclino la cabeza y me hizo lamer el coño de Sara, mientras lamia el sexo de Sara y a su vez me penetraba Nico, Sara jugaba entre lamer mi sexo o el de su pareja, mire de reojo como Nacho se había vuelto a empalmar y se estaba masturbando intensivamente, yo estaba a punto de correrme, cuando Nacho se aproximo y volvió a penetrar Sara, estábamos los cuatro tan excitados que no tardemos en corrernos, el primero fue Nico que me inundo mi vagina de su semen, al ver la corrida de su marido Sara relamió los últimos resquicios de esperma de la verga de su pareja, una vez sacada de mi vagina, se corrió entre gritos de placer y la cogida que le estaba haciendo mi marido, el cual no tardo en correrse sacándola de la vagina de Sara y salpicando con su semen mi cara, que al contacto con mi piel me proporciono en ansiado orgasmo.
Fue una fantástica noche, los dos disfrutemos y nos lo pasamos bien, hemos seguido repitiendo esporádicamente los encuentros con diversas parejas más, y nuestra vida en pareja a mejorado considerablemente.

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