Relatos, Poesias y Pins X SieteUno

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martes, 29 de noviembre de 2016

"LAS EMES 4.0 Y MI CUMPLEAÑOS"



            Llevaba unos meses de bajón, después de cinco años de noviazgo, Eduardo me dijo que no se sentía realizado y no quería seguir con la farsa de nuestra relación, me dejó transpuesta y muy tocada, mis amigas insistían en que olvidase el tema y saliese con ellas los fines de semana, que me distrajera y no le diese mas vueltas a la cabeza.
            Yo me centre más en mi trabajo, era reacia a salir, como máximo en estos últimos cuatro meses me había tomado unos cafés con ellas, y poco mas, encerrada los fines de semana en casa, viendo películas y leyendo que era mi gran pasion, el caso es que se acercaba el día de mi cumpleaños, y llevaban mas de quince días dándome el tostón, que esa noche teníamos que festejarlo a lo grande, para celebrar mi puesta de largo al entrar en la treintena.
            Esa noche se me presentaron en casa las tres, Marilu, Maite y Marta. A Maite la conocía desde primaria, rubia un poco dejada, entrada en kilos, pero eramos uña y carne, nos lo contábamos todo, y desde el año pasado divorciada de Javi, su primer y único amor.
            A Marilu la conocía desde el instituto, morena alta y muy delgada, era la loca de las cuatro, había tenido mas de siete relaciones oficiales y otras tantas extraoficiales, siempre iba con el hacha en la mano, pidiendo guerra.
            Luego estaba Marta, la simpática de las cuatro, era la ex del cabrón de mi hermano Juanjo, llevaba encima mas cuernos la pobre, que una manada de Renos, hasta que un día lo pillo trajinándose a la vecina, o mejor dicho, la vecina trajinándoselo a él, llevaba un arnés con un pedazo pollón negro y mi hermano a cuatro patas se estaba dejando dar por la retaguardia.
            Y finalmente estaba yo, Merche, la cuarta integrante de las Emes 4.0, así nos hacíamos llamar, ya que por casualidades de la vida todos nuestros nombres empezaban por la letra M, una chica pelirroja muy pecosa y la sensata del grupo, antes de hacer o decir algo, me lo rumiaba varias veces antes de decidir.
            Después de pedir unas pizzas, y una vez me hubieron convencido, cogimos el coche y fuimos a un Pub bar, donde ponían música disco de los años ochenta y la verdad estilo un poco retro.
            Habíamos pedido la consumión pertinente y estábamos charlando, cuando Maite me dio un codazo y haciendo un ademán con la cabeza me instigaba a fijar la vista a la derecha del local, no me lo podía creer, allí estaba el mamonazo de Eduardo, dándose el lote con una rubia mas fea que pegarle a un padre con un calcetín sudado.
            La situación me encabrono tanto que me bebí la consumición de un trago y pedí otra, la cual hice lo mismo, no tardo en subirme a la cabeza los dos gins´tonic, que empece a decir tonterías y chorradas, las cuales mis amigas se dieron cuenta enseguida, "Sera hijoputa, no quería seguir conmigo y mira el cabrón dándose el lote con ese adefesio, ojala le pegue una gonorrea y se le caiga la polla", " Míralo, si parece que esta mas necesitado que un mendigo pidiendo en la puerta de la iglesia"
            " El primer tío bueno que pase o me diga algo me lo follo esta noche ", mis amigas empezaron a reírse de mis comentarios y sandeces.
            "Si, si, a ver si esta noche mojas de una puta vez, ábrete de piernas nena, y deja que tu chichi disfrute, que lo tienes amargado, y si no te gusta me lo pasas a mí, que llevo dos días sin meterme nada"- comentó la salida de Marilu -.
            No tardaron en entrarnos dos chicos, mas jóvenes que nosotras, " Anda, donde vais yogurines, que nosotras queremos hombres con pelo en pecho y no niños imberbes " se me ocurrió decir, la verdad que llevaba un punto de contenta que en otro momento no hubiera dicho el comentario.
            Uno de los chicos, me cogió la mano y riéndose me la puso en su entrepierna, con total desfachatez y a la vista de mis amigas -"Esto que tocas te parece que sea de un niño imberbe".
            Me hizo pasar mi mano abierta por toda su delantera, y la verdad que me quede pasmada, al notar un más que considerable bulto y eso que aun no estaba en su máximo esplendor, ya que lo note blando, solo con imaginármelo como seria erecto su miembro, note como mi tanga se mojaba mas de la cuenta.
            " Heyyy, nosotras también queremos tocar " - dijo Marilu - con una sonrisa picarona, " si queréis vamos a un sitio mas intimo ", dijo el otro chico, nos miramos las cuatro, unas a otras y no supimos que decir en un primer momento, a los pocos segundos Marilu dijo que por ella no había ningún inconveniente, no me digáis como, pero a los pocos minutos accedimos por una escalerilla a una especie de privado que tenia el local, no tardaron los dos chicos con estar con sus dos miembros a la vista de nosotras, verdaderamente, yo al menos me quede con la boca abierta una vez vi el miembro que inicialmente palpe abajo, era enorme y tenia un grosor considerable.
            Marta fue la primera en arrodillarse y empezar a palpar tal descomunal verga, le siguió Marilu y seguidamente Maite, las tres se fueron directas hacia el pollón, yo al ver que el otro chico se conformaba con mirar, me acerque a él, me arrodillé y si tocarla con la mano, me la introduje en la boca, después de mis meses sin catar nada, aquello me pareció gloria, y empece a tocarme, a meterme la mano debajo del vestido, mis dedos dentro del tanga, no tardo en estar a punto, mientras seguía con la felación, Marilu se vino conmigo y empecemos las dos un tuya mía.
            Esto era demasiado, allí estábamos las cuatro, con dos chicos mas jóvenes que nosotras haciéndoles unas felaciones a ambos, con sus vergas en nuestras manos, acariciándolas, besándolas, lamiéndolas, saboreando el sabor de sus jugos, nos dijeron que nos pusiéramos encima de un sofá, mirando hacia la pared y a cuatro patas, con el culo en pompa, nos subieron el vestido a Marta, Marilu y a mi, Maite se bajo el pantalón, y empezaron con sus manos a tocarnos el culo, a pasar sus dedos por nuestras húmedas rajas, a introducirlos a moverlos intensamente dentro de nosotras, en la habitación se empezaron a escuchar gritos, susurros, cada vez que nos introducían sus hábiles dedos.
            Una vez comprobadas nuestras cavidades, y cercionarse de las húmedas que estaban, empezaron un juego de cada dos o tres envestidas nos la sacaban y se la introducían a la otra, así estuvieron un buen rato, hasta que cada una de nosotras llegamos al orgasmo, nos aguantaron hasta el final, lo cual se lo agradecimos mas tarde, poniéndonos las cuatro de rodillas y esperando a que se corriesen en nuestros rostros y pechos, nos llenaron a las cuatro de sus respectivas corridas, sentí ese liquido caliente de ambos en mi piel.
            Nunca había experimentado sexo en grupo, y tengo que reconocer que me gusto, doy por echo que no sera la ultima vez.

@asmuertoSieteUno71.


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