Relatos, Poesias y Pins X SieteUno

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lunes, 28 de noviembre de 2016

"VIAJE INOLVIDABLE"

Lo que a continuación os voy a relatar me ocurrió hace ya bastantes años, lo recuerdo como si fuese ayer, por que realmente dicha experiencia me marco a día de hoy en mi vida sexual, los hechos acontecidos ocurrieron faltando días para cumplir mis diecinueve primeras.
Era principios del mes de Mayo y viajaba en un tren de aquellos que comúnmente se le decía "Borregueros" en compartimentos de 8 personas, sin apenas sitio para estirar los pies o reclinar los asientos, pues eran de madera fijos entre otras desventajas y sin aire acondicionado.
Viajaba a ver a mi abuela, llevaba varios días un poco pachucha, a ella me unía un gran afecto, pues desde pequeña fue ella la que realmente me crió.
El compartimiento en cuestión asignado a mi asiento, iba completamente vació al iniciar el viaje, cosa que me extraño desde un principio, el caso que sabiendo que el viaje dudaría toda la noche y viendo la situación me acosté en los asientos a intentar dormir, al llegar a Zaragoza un alboroto de murmullos y despedidas en la estación se podían escuchar en la soledad de mi compartimento, al que no hice mucho caso y seguí intentando descansar.
A pocos minutos de iniciar nuevamente la marcha una voces y risas invadieron el pasillo del vagón, se acercaban cada vez mas y finalmente se abrió la puerta del compartimento, entrando siete muchachos muy jóvenes, apenas imberbes, "Si aquí es, ya lo hemos encontrado" dijo el primero que entró, haciéndome incorporar de inmediato y sentándome en mi asiento.
Todos me saludaron, y después de la oportuna búsqueda de sus respectivos asientos y puestas sus maletas en el portaequipajes, se sentaron, uno encendió la luz, para buscar algo en su mochila de mano, y una vez pasados unos minutos y escuchando la conversación que tenían, pude entrever que iban todos al mismo sitio, su destino Madrid, y el inicio de la llamada a filas del ya desaparecido Servicio militar obligatorio.
Eche un vistazo así, a primera vista y la verdad que había dos chicos bien parecidos y atractivos otros normalitos y había uno que de verdad al pobre no le habían agraciado precisamente con la belleza, mas tarde pude comprobar en que estaba agraciado, pero no adelantemos acontecimientos y sigamos contándola.
El chico que buscaba en su mochila, saco papel de fumar y una bolsita de hierba, y comenzó ha liarse un peta, otro chico hizo lo mismo pero este con chocolate, a los pocos minutos estaban fumándose y pasándose cinco porros los unos a los otros, antes me habían preguntado si no me importaba que fumasen algo para relajarse debido al nerviosismo de su entrada a filas, yo les dije que en un principio no.
El ambiente empezó a ser de muchas risas debido al ambiente del humos y el estancamiento que teníamos en el compartimiento, empezaron a soltar unas sandeces sin sentido al cual mayor, y yo la verdad también me entro la risa floja debido a lo cargado del ambiente, finalmente el chico poco agraciado me ofreció una calada, accedí sin titubeos, no era la primera vez que lo probaba, una cosa llego a la otra y entre risas y caladas no me pregunten como pero se estaban retando al cual la tenia mas grande, y como no se ponían de acuerdo uno de ellos dijo, "mirad aquí hay una jueza parcial", asintiendo con su cabeza hacia mi dirección, todos dijeron de acuerdo y yo con tanta risa y lo colocada que iba no me importo asentir y dije que si.
Se pusieron todos enfrente mía, y los siete se bajaron los pantalones y calzoncillos, dejando sus miembros a escasos centímetros de mi rostro, "venga evalúa", "di quien la tiene más grande", dijo uno, otro dijo "espera que aquel ya esta haciendo trampa que esta empalmado", entonces les dije que no dictaría sentencia hasta que todas estuvieran bien firmes duras y erectas, para poder evaluar cada miembro como se correspondía.
Aquello parecía surrealista, yo dando sentencia ante siete chicos y sus respectivas vergas, todos empezaron a pajearse delante mía, para que sus vergas estuvieran en perfecto estado de revista, aquella situación me hizo ponerme mas cachonda y note como mi lívido bajaba por mi tanga.
No tardaron nada el estar todas en posición de ataque, todas eran normalitas, menos uno de los chicos atractivos que la tenia mas pequeña que los demás y el poco agraciado, que tenia entre sus manos un arma de destrucción masiva, era increíble, el pedazo pollón que se gastaba en chico, aun después de tantos años y después de pasarme por la piedra a una treintena de tíos, no he vuelto a ver un pollón de ese calibre.
Bueno, el caso es que ellos mismos se dieron cuenta que había un único ganador, yo ante tanto miembro viril a mi antojo, les dije que para dar mi decisión final tenia que examinar palpablemente a cada uno, y empece a tocarlas, a cogerlas con mis manos, y a masturbarlas, cuando le toco el turno al gran pollón no pude reprimirme y me la acerque a la boca, sacando mi lengua y lamiendo ese pedazo de carne, aquello se empezó a caldear aún mas si cabe, y empezaron a meterme sus manos por debajo de la blusa, llegando a mis pezones, pellizcandomelos, otras manos se fueron debajo de mi falda, llegando a mi entrepierna, note como varios dedos tocaban la comisura de mis labios, se introducían en mi vagina, totalmente empapada.
Dejaba un miembro y me iba a otro, los siete los tuve en mis manos, los siete los lamí, los siete me los metí en la boca, los siete los masturbe, en un cerrar y abrir de ojos, me había quedado completamente desnuda a merced de esas vergas.
Todas y cada una de ellas, exploraron todas mis cavidades, había momentos que tenia incluso dos miembros en una sola cavidad, hasta yo misma me sorprendí de tan dilatadas que tenia mis entradas, no tarde en conseguir llegar hasta en once veces a orgasmos múltiples, y finalmente cada uno de ellos se corrieron por donde se les antojo, tenia esperma dentro de mi vagina, en mi retaguardia, en mis pechos en mi cara, en mi boca.
Aquella noche fue inolvidable, nunca mas volví a ver a ninguno de ellos, aunque nos intercambiamos direcciones.

Estuve ese fin de semana con mi abuela, la pobre falleció a los pocos días de irme.

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